iembre
El espíritu de la navidad
Estoy en el aeropuerto rumbo a Miami para pasar estos días de vacaciones y el fin de año. Por esas cosas de la vida y cosa que nunca hago, mi vuelo fue comprado hace más de 5 meses.
Llego al aeropuerto y todo bien, busco mi vuelo en la pantalla y no lo consigo. Me pongo en una fila y me chequeo, salta a mi asombro que todo está bien, mi asiento en ventana, mi comida especial y mis millas, las tres condiciones indispensables para un vuelo con grandes posibilidades de éxito. Siento que algo no estaba bien y es que siempre que viajo con Iberia algo lo empaña, si no son las azafatas, es el retraso o sino las maletas… en fin, siempre pasa algo. Me dirijo a las puertas de embarque y paso el chequeo, sigue estando todo bien. No me paran, ni suena el detector de metales, no me hacen abrir mi equipaje de mano y ni siquiera me hacen encender el ordenador. Vuelvo a revisar la pantalla y no sale mi vuelo a Miami. Le pregunto a las chaquetas verdes (así llaman al personal de información de Barajas) y con cara de preocupación me recomienda ir a la oficina de Iberia. Algo dentro de mi me decía que había un problema con mi vuelo o con mi pasaje. Vuelvo a revisar la pantalla y lo único parecido era Aman o Manila pero no Miami con Iberia. Después de los 22 minutos que tardo en llegar a las puertas “U”, me dirijo a la oficina de Iberia y le pregunto sobre mi puerta a las chaquetas rojas (información de Iberia). Con la misma cara de preocupada mira a su compañera y le dice: “Que raro este vuelo va a San Juan pero en su boarding pass aparece Miami” me mira de lo más tranquila y me dice: “sale por la puerta U57″. Perplejo me quedo viéndola y le digo “…a ver, hace 6 meses compré un boleto a Miami, NO a San Juan” mientras, la mujer que estaba detrás mío arrimándome como si me quisiera decir que terminó mi turno dice: “ahhh, pues San Juan es muy bonito tu te lo pierdes”. con una mirada penetrante y con ganas de pegarle con la maleta la miro y vuelvo a ver a la Chaqueta Roja como esperando respuesta y me dice la típica expresión española de dos letras “YA!” que en español normal y corriente significa “Si y me sabe a mierda”.
Acto seguido y como de costumbre solicité llenar mi hoja de reclamación, esas que se convierten en pelotitas y terminan en la papelera del Centro de Atención de Iberia después de un torneo de “Atínale a la cesta” o que será leida por Fomento o la OCU cuando terminen con las 20.000 que tienen de AirMadrid. Relleno y tal cual la carta a los Reyes Magos leo la última pregunta “¿Qué espera de nosotros?” que debe ser la pregunta que leen los de Atención al Cliente para reírse de nosotros, por que de las 3 hojas de reclamación que le he puesto a Iberia ni siquiera una llamada de disculpas he recibido. Firmo y después de desquitarme con la Chaqueta Roja, me emociono y voy a por mas, quiero hablar con el supervisor. Mientras tanto otras personas empiezan a preguntar lo mismo sobre “el vuelo encubierto” a Miami. La chaqueta roja, convencida por mis palabras y embargada por el espíritu navideño empieza a buscar pruebas para demostrar la eficacia de IBERIA y dejarme un poco más tranquilo. Después de hacer varias llamadas a ventas y atención al cliente apacigua mis ánimos diciéndome que el 4 de Octubre me habían enviado un correo confirmándome el cambio de vuelo, me podía haber dicho el 10 o el 24, reviso mi ordenador y nada, siento que sus palabras son sinceras pero no es su culpa el vuelo de la mañana estaba ocupado. Por primera vez vi a una chaqueta roja que me trataba con amabilidad, el espíritu de la Navidad la había contagiado, y aunque no sabía que soy Judío hizo todo lo posible para que llegara a mi “Cena de Navidad”.
Estas palabras no servirán de consuelo a todas las personas que hoy le pasó lo mismo que a mi, personas que llegaban tarde a su cena de Navidad o que perdían su crucero. Me encanta la Navidad he incluso tenía una comida de Navidad al estilo judío, pero por primera vez agradezco a d-s el no celebrarla por que sino mi frustración hubiera sido el doble.

