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Restaurante Llantén
Al final, seguí el sabio consejo de Elias Murciano (Chef de Citra) y fui al Restaurante Llantén. tal cual crítico de cocina o Mistery Shopper, los del restaurante pensaban que les venía a dar una estrella Michelin. Mis fachas les hizo dudar, pero el solicitarles una hoja blanca y venir solo le daba la razón a la hipótesis de que yo era el enviado de la afamada Guía. Mis excéntricas costumbres como comer sólo pescado y no comer mariscos o carnes, le hicieron pensar de que venia de FROM.
De primero, me trajeron un aperitivo de la casa, Yoghurt, pepino y queso, todo en un vaso de shot de tequila. La recomendación era comerlo de abajo hacia arriba mezclando todo. Y aunque la teoría dice el orden de los factores no altera el producto, en la gastronomía si que lo altera.
Me siguieron consintiendo y como había rechazado una croqueta de marisco, me trajeron cecina, pero nuevamene tuve que rechazarla.
Como plato inicial, un tartar de Salmón sobre sandía (patilla) fresca con finas hierbas. El salmón y el amargo pepino, junto a la vinagreta de piñon hacían un fuerte contraste con la fresca y dulce sandía.
De segundo plato, ventresca de atún con trufa, hongos y sésamo tostado. El atún estaba suave y en su punto, parecía mantequilla de lo suave y el punto de cocción hacía que el sabor se mantuviera.
No se si por la recomendación de Elias, por que pensaban que venía de la Guía Michelin o de FROM o por que tratan así a todos los clientes, pero me atendieron como si fuera de casa.
Lo bueno
- Sillas cómodas
- Bien iluminado
- Buena atención
- …y la comida lo dicho.
Lo único malo es que:
- La carta no era acorde con el lugar (poco fina)
- El restaurante queda un poco alejado de la ciudad (10€ - 14€ en taxi).

