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Manipulación informativa
Tengo muchísimos amigos en Israel, he ido una decena de veces y conozco de buenas manos lo que pasa en Israel, con su ejército y con su política. He participado en proyectos como Infomedio y otros que buscan una claridad objetiva en el Medio Oriente. Ultimamente más por eso de la impotencia que por cualquier otra cosa, he estado escribiendo sobre mi posición declarada y a favor de la incursión militar de Israel en contra del terrorismo.
Al principio del conflicto escribí en contra de lo que todos los medios decían en relación a la “Respuesta Desproporcionada” de Israel, luego con las manipulaciones informativas de “la masacre de Qaná” y las fotos retocadas de Reuters y ayer leí en Pixel y Dixel que esta página y esta otra hablan de los actores y actrices que sin ir en búsqueda de un Oscar, consiguen con éxito que la crítica mundial castigue a Israel. ¿Qué otras pruebas quieres ver para entender que en este momento la historia la hacen los medios?
Es muy cómodo no buscar la verdad y dejarnos manipular por los medios. Pero son los líderes mundiales que se dejan manejar por “la crítica” y con sus declaraciones vacias e injustas alimentan a esos monstruos de los medios que como un círculo vicioso se ven respaldados y aumentan su ofensiva contra Israel. Otros aseguran que existen pactos entre la izquierda progresista europea y los jihadista radicales. Y es que por lo pasado en el 11-M sabemos que los Europeos no nos caracterizamos por la valentía de nuestras acciones, cuando una panda de jihadistas nos hacen que cambiemos el destino de un país (léase España). Matthias Döpfner, Consejero Delegado del grupo que edita DIE WELT escribía hace unas semanas un artículo titulado (Europe: Thy name is Cowardice) haciendo referencia a las acusaciones del escritor Henryk Brother, contenidas en su publicación “Europa tu apellido es apaciguamiento”. El artículo de Döpfner hablaba sobre las políticas históricas de cobardía de los líderes Europeo y respondía que ese apaciguamiento le costó la vida a millones de judíos y no judíos cuando Inglaterra y Francia, aliadas en aquella época, negociaron y vacilaron durante demasiado tiempo antes de darse cuenta de que lo que se debía hacer con Hitler era luchar y derrotarlo, porque no se podía lograr que se atuviera a acuerdos sin solidez.
Para parar a los terroristas no tenemos que cambiar nuestra rutina, eso es lo que quieren, no tenemos que dejar de llevar agua o bolsos de manos en los aviones, no nos tienen que dar miedo los aviones, no podemos negociar con ellos, no podemos creerles… Para acabar contra los terroristas tenemos que luchar contra quienes los financian, contra quienes los ocultan, contra quienes los defienden… ¡Tenemos que ser valientes!

