En una era donde los móviles y los teléfonos IP cada vez son mas comunes en nuestras vidas, el apego a un código de área (o incluso a un código de país) son cada vez por caracter sentimental que por cualquier otra cosa… La evidencia soporta que los jóvenes ya no están atados a una localidad, a un código de área, están atados a sus teléfonos.
La verdad es que no me había dado cuenta de este tema, hasta que leí este artículo del New York Times.

